jueves, 18 de junio de 2026

Manizales y no hay con quién

 

En esta ciudad fría, llena de iglesias, de clasismo, de punkis, de personas que realmente no están. Una ciudad empañada por lágrimas, desesperos constantes, falta de plata y túneles donde todo pesa más y no terminan de correr las lágrimas. Caen sobre la moto, esa donde veo pasar personas sin casa, personas metiendo pegante, trabajadoras sexuales en una esquina con frío esperando algún tipo con las uñas sucias. Esa moto ha visto a gente guerriándola con todo y nada, con la mínima esperanza de que ojalá mañana no llegara para que no fuera tan difícil.

Manizales es una ciudad que muestra que el tusi es lo único que sirve para soportar trabajos de mierda en restaurantes, como repartidores, modelos o call centers.


Manizales está llena de gente joven, que pensó que al venir acá podría tener más oportunidades en la dichosa ciudad universitaria y solo se han encontrado con habitaciones vacías, precios caros y un individualismo ni el hijueputa de quienes nacieron aquí.


Manizales está llena de personas con carencias, de perritos heridos y abandonados, de drogas, muchas drogas. De separaciones marcadas, gente rica y gente pobre; de esa gente rica que no atiende el llamado de una muchacha trabajando, de un viejito que necesita ayuda, del joven que vende maní.

Ciudad prepotente e insensible, ¿Cuánto dolor no nos ha causado?

El Vizcaya. Muchas vidas se quedaron ahí y, al menos, ellos lograron irse 

Esta ciudad embriaga los viernes para que no se sienta, para que no se piense tanto. 

No hay con quien en Manizales, los que estaban ya se fueron buscando otro lugar y los que estamos solo queremos huir.



domingo, 31 de mayo de 2026

Una última noche

 Llevo más de un mes y medio sin llorar por esto

Aguantando, superando y siendo fuerte

hoy ya no doy, ya no doy más.

Hace casi 4 meses empaque en bolsas su ropa, para luego empacar la mía y meter una vida de recuerdos en cajas

Los meses anteriores fueron muy dificiles

La cabeza me dolía casi todo el tiempo y los ojos hinchados a las 7:30 am siempre estaban, siempre estaban para despedirlo.

Lloraba y lloraba, cuando sentía que no podía más lloraba

Tenía un sofá, un sofá que me recibió todas esas madrugadas en vela, ese sofá que nadie quiere comprar, pero que para mí significó un hogar.

En esos meses, las noches bonitas ya se habían acabado, solo se sentía un vacío horrible

Un vacío que empezó por gritos que no dejaron de oírse

"Nadie jamás te va a amar como yo"

los empujones

Las disculpas de todos los días 

Las faltas de respeto 

Las humillaciones por las cosas que no pagué.


Me encerré tantas veces en aquel baño

Me corté tantas veces y me embriague tanto

Estaba tan perdida y tan sola

Todas las chicas que el buscó 

Todo lo que su mamá dijo, todo lo que le permitió decir e insultar

¿Un hogar? Yo no tuve un hogar

Tuve una casa donde medio pude estar, donde vi mis miedos más profundos en su rostro

"Tu no vales tanto" "Ya vas a empezar" "Vete de aquí"

Pase madrugadas afuera, me quedé en casas de tipos que me ofrecían un espacio y muchas veces estuve a punto de escribirle a mi hermana buscando ayuda

No quería quedarme pero no tenía idea de cómo Irme y a veces la opción más cercana parecía vivir en la calle

La noche anterior del coloquio de artes fue horrible porque siempre he hablado de mis traumas, cuando estoy viviendo unos más fuertes.

Entre discusiones y gritos todo fue empeorando y le decía que no merecía sentirme así 

Que se suponía que debía tener un buen día pero así solía pasar. Paso los 24 de diciembre, paso en mis cumpleaños, paso en cualquier día que representará algo especial

El estaba en los días buenos a pesar de que en las noches no hubiera podido dormir por él 

Un día exploté y le envié una carta a su mamá, a esa señora que siempre me mostró que si ella era mala, no podía esperar mucho de su hijo

Le dije todo lo que había aguantado, le expresé lo mal que me hizo sentir por tres años y aún después de todo quise defenderlo

Él también explotó, recogió sus cosas y se fue

Me dejó con un apartamento, con tres mascotas y una historia llena de tristezas. Cuando se fue me sentí abandonada y sola, lloraba y lloraba. Tenía un gran peso sobre mis hombros. Él me decía que ya no me amaba, que quería estar lejos y lo busque muchas veces, muchas donde encontré un ser muerto, que me dejó a la intemperie, que prefirió su chaqueta a pesar de que estuviera bajo la lluvia, que me dejó empacando todo un trasteo, mudandome sola, cuando me vio enferma no estuvo, ni cuando me mordió un perro por defender a nuestra mascota, no cuando vió la sangre correr por mi piel.

A el no le importó dejar a los niños

No le importó si yo me iba a encontrar bien

Si iba a poder con la depresión, con mi familia, con el alcohol, con los recuerdos del abuso, con el trabajo que estába pensando

Quiso desbaratar mi sofa, quiso regalarlo y en esa discusión, cuando daño varios pedazos de tela e insistí en hablar, termine golpeandome con la puerta, no fue a propósito, fue él, pero lo minimizo todo.

Esa tarde lo único que acompañaba ese lugar era aquel sofá que me calmaba, me recosté en el piso y lloré a los gritos, el me vió y me dijo que dejará de hacerme eso y solo se fue.

Lloré muchas veces recordándolo, pase un estrés postraumático muy fuerte, me mudé y pase cosas con muy poco dinero, fui entendiendo su violencia, la soledad, la responsabilidad, la culpa

Porque la culpa pesa al permitir tanto y al darme cuenta que eligi a un tipo que me terminó rompiendo por dentro, que sabe lo difícil que es todo esto y que se escuda en la distancia, en su bienestar aún sin pensar en todo los que involucra cuidar tres mascotas, todo lo que cuesta volver a levantarse

Hoy lloro porque me duele en el alma estar pintando el sofá que un día fue mi casa

Porque me duele ver la insensibilidad de la persona que prometió amarme

Que no le dolió abandonar a su familia

Que solo me mostró dolor, sufrimiento y soledad

Ya no lo extraño, a veces extraño quien era antes de él 

Porque sin duda ahora los miedos son mi armadura, una sonrisa deformada y una angustia que no desaparece.

Que me muestra todo lo que guardé por tanto tiempo.

sábado, 28 de febrero de 2026

Un lindo lugar

La cabeza me rebota, siento un hormigueo ansioso por mi cuerpo, siento frío, tengo las medias húmedas.
Estoy en el sofá son las 5:27 am
Kris duerme, se durmió viendo Shrek, me encanta que sea tan tierna
Hoy estuvieron mis amigos en mi despedida de apartamento, estaban, reían, contaban. Me gusta ver este espacio con personas, con el sofá lleno, cómodos, gorditos, graciosos. Me encanto que vinieran.
Fumamos, tomamos, comimos dos cajas de pizza y un postrecito mágico
Estoy muy drogada
Muy cómoda, muy ahora 
Estoy satisfecha recostada 
Este sofá fue parte de momentos de soledad,de gritos, de pensamientos angustiantes, de tristeza.


Líon está recostado a mis pies
Tengo mi pantalón rosa, mi camisa blanca con negro y estoy cobijada por un saco
El frío está muy fuerte
Voy a irme, voy a empezar otra vez
Voy a dejar una parte de mi vida aquí
Y duele...
Duele despedirme 
Duelen los recuerdos, los recuerdos escondidos
Duele dejar los bailes de boleros
Duele saber que los momentos de pelis, de risas, de cosquillas, no van a estar más.
Tal vez no me duele tanto el apartamento, tal vez sobre todo me duele la casa sin él.

Del todo nunca sentí este espacio propio, así hubiera colgado mis cuadros, jamás fue mío, 
Nunca tuve la sensación de "mi cuarto" "mi casa"
Es en un conjunto, ventanas grandes, zonas verdes, acabados bonitos puede verse como una casa adinerada...
El mayor problema estaba en que todo podía verse precioso, pero todo era tan igual, tan sin emoción que cansaba
Las peleas o tal vez el no contribuir del todo económicamente me hacía sentir lejos de hacer parte.
No quiero decir que odio el lugar porque también tuve buenos momentos, muchas noches al sentarme en el cuarto a comer algo me sentía muy cómoda, muy agradecida, muy alegre porque al final estaba mejorando, me encontraba en un lugar más apropiado. Habían tardes en la que apreciaba el sol, veía a los niños jugando, recibiendo mimos siendo ellos. Cantos en el cuarto, caminatas por todo el conjunto, la luz cálida, el sofá, Milly, Lucy y Lion desde la ventana. Las compras para probarlas y mirar como quedaban, las lecturas en las madrugadas, los trasnochos pintando. Fueron hermosos momentos que hicieron parte de este lugar. Así que no lo odio, lo amo pero aún con todo lo lindo que tuvo, también puede contar otra historia.

Una de juicios, lágrimas, madrugadas sin sueño, dolores de cabeza por largos meses, culpas impuestas, enfermedades, intentos de suicidio, vidrios rotos, rescates estresantes, deudas, peleas, crisis, llamadas incesantes, reclamos...
Seguramente aún en medio de todo voy a extrañarlo y las primeras semanas cuando me vaya voy a estar llorando recordando las cortinas o esta noche en la que sabía que debía soltar pero sentía que lo tenía todo.


Carta:

Querido primer lugar donde me sentí segura al vivir sola. Gracias por los días de silencio y calma
Por la luz de la mañana, por los hermosos pájaros cafecitos
Por los juegos de lion y Lucy por la cancha
Gracias por darme seguridad
Por acompañarme, por habitar por darme un lugar cuando no daba más 
Gracias por los bailes, por las canciones, por el post punk
Por el alcohol y la marihuana fumada
Gracias por no dejarme morir en la tristeza
Gracias por ser un lugar para mis niños 
Por darme tantos momentos alegres
Por recibir a mi familia aquí
Gracias por toda la pasta bolognesa, por permitirme salir tarde a la universidad 
Por la reflexión 
Por la escucha
Gracias por la tristeza, por los encuentros propios 
Por las noches difíciles que transforman
Gracias por todo, lindo lugar
Gracias por permitirme pintar, terminar el pájaro Speed y empezar a escribir mis libros
Gracias por cuidarme con tus arboles
Gracias por doña Gleidis 
Por Antonia
Por Kevin
Por el señor y Atenea
Gracias por esta noche
Por todos los que hicieron parte
Muchas gracias y te abrazo desde adentro
Siempre he creído que el frío se quita abrazando un peluche muy fuerte, espero que desaparezca igual, abrazo el tiempo que pase aquí, abrazo las sonrisas y recuerdos tiernos, abrazo toda esta historia, este amanecer...
Me despido de ti, me quedo con todo en el corazón, con todas las experiencias, te dejo con mucho amor
Gracias.

-V
-L
-L
-M





martes, 20 de enero de 2026

Cicatrices de hielo

 ¿Quienes están conmigo? ¿Cuántos se han ido? Cada vez veo menos personas y en los momentos tristes se han ido desvaneciendo, han sido lágrimas que cayeron. 

Mis amigos de adolescencia se quedaron en ese parque de la cumbre. Allí comíamos pan, jugábamos uno, charlabamos mucho, reíamos y fumábamos juntos. Me sentía tan completa, las pijamadas con Fergi, las vueltas por todas partes con Luis, los juegos de baloncesto con San y las caminatas regresando a casa con Ban. Eran mis mejores amigos. Recuerdo que escuchábamos the strokes todo el dia o caminábamos por toda la ciudad. A veces no nos sentiamos muy bien y las tardes entre lean, alcohol, hongos y marihuana calmaban nuestra soledad, nuestro dolor. porque al final en eso coincidíamos todos. No teníamos de alguien que nos cuidara, que nos hiciera sentir seguros. Teníamos padres ausentes, en otro país o simplemente estaban en casa pero hacía tiempo se habían ido o habían preferido escuchar a otra persona que a nosotros.

Cuando se fueron, mi mundo se vino abajo, no estaba lista para perderlos. Panamá, Chile, Marmato y una fiesta. Me hubiera gustado disfrutarlos y quererlos más. Si pudiera regresar cuidaria mas a Fergi y la visitaría más, soportaría las horas en buseta, la salvaría de ese restaurante en el que estuvo, estudiaria con ella y la ayudaría a salir de su casa, con sus gatitos, la abrazaría mucho y la escucharía mucho más. Lamento dejarla a la deriva, lamento no haber estado los suficiente.

Con Ban, me hubiera gustado sentarme con él en una parte del cable, decirle que no va a estar solo, que va a pasar a la U y que no importan las cosas con su papá o que San se vaya a ir, que conmigo va a poder contar y que siempre se va a poder tomar un vino o fumar un cigarro conmigo y que lo aprecio mucho.

Luis, yo regresaría a su casa e iríamos al puesto de empanadas, ese donde había salsa de maracuya y escuchariamos a Ren, Me gustaria que fueramos a Chipre y que en ese momento volviera a entrar esa llamada universitaria de Gastronomía y aceptara. Parce a vos no te dejaria ir nunca y lo siento, lo siento por generar confusiones por quererlo, por amarlo, por haberme llenado de inmadurez y miedo y haberlo lastimado. Deseo otra noche de smirnoff y cosquillas, de salidas al bosque sr brócoli, de sus risas tontas. Lo extraño con el alma y si pudiera regresar los años le diría que el amor y cariño que usted me brindo me lleno mucho el corazón y que ha sido uno de los mejores amigos de mi vida, que no quisiera que se fuera tan rápido, que me hubiera gustado pasar más 7 de velitas juntos con usted y los muchachos.

San, parce. te hubiera visitado más, hubiéramos subido mas al montecito a tocar guitarra, a dibujar, escribir. Me hubiera gustado caminar más contigo, acompañarte cuando se fueron los niños ratoncitos, con todas las decepciones de Danna, con todos los miedos del estudio. Sabe parce me hubiera gustado que dibujaramos tanto que ese hubiera sido nuestro refugio en aquellas madrugadas que pesan tanto y que carcomen al medio día, al trasnochar tanto y despertar tarde. Me hubiera gustado estar ahí.

No se si nuestras vidas son una mierda pero sin duda han cambiado mucho, la jodimos y nos jodieron bastante. Lo lamento por todo lo malo que ha pasado y por todas las veces que no estuve y que también me fui. Quiero que sepan que aun desde otra parte del mundo ustedes para mi los significan todo y son muy valiosos, pueden contar conmigo. Los quiero muchisimo y si algo espero es que logren sus sueños y todas las cosas malas que vivieron en algún momento pasen. Los extraño mucho. Merecen ser muy felices, les envío un gran abrazo.


- V



Manizales y no hay con quién

  En esta ciudad fría, llena de iglesias, de clasismo, de punkis, de personas que realmente no están. Una ciudad empañada por lágrimas, dese...